lunes, 14 de septiembre de 2009
Anguita, vuelve
Bueno, ya está. Parió la abuela. ZP ya nos ha confirmado levemente, lo peor está por venir, cómo vamos a pagar la factura de fútbol en palco, cena de marisco y puticlub con la que convidamos entre todos a los banqueros, esa pobre gente a la que no le llega la camisa al culo. De alguna manera había que pagar la hosca y ZP ha tirado por el modelo socialista del siglo XXI. Es decir, a escote entre los que menos tienen, si es que tienen algo. Socialismo de altura. A saber; subimos la gasofa para el personal que tiene la mala costumbre de usar el coche (además, de paso nos marcamos el mocazo de que somos verdes y guays y matamos dos pájaros de un tiro), a los del jodido fumeque, a los de la cañita o el vinazo en el bar los acribillamos, y subimos el IVA para el consumo, que la gente es de un consumista que tira pá atrás. Subimos artículos de lujo como el papel higiénico, los tampones o las cintas para matar mosquitos y cuadramos la juerga que se corrieron los de la cuadrilla del mal en Simcavs, fondos opacos en Groenlandia e inversiones en proyectos tan solventes como la obtención de trufa fresca en el Alto Volta. Y a la izquierda de ZP, un páramo. Lo que daría por haber escuchado a Anguita en estos tiempos que corren de los que, por otro lado, ya hablaba el Califa quince años atrás. Pero como el grupo mediático de cabecera del socialismo del siglo XXI, el que lleva años acribillando a Chávez porque no le van bien los negocios por la zona, decidió que era un peligroso mesiánico, no se hable más. Que siga la juerga y a esperar a que a la cuadrilla le apetezca otra de fumbo, marisco y puticlub, que les apetecerá.
jueves, 27 de agosto de 2009
'Ted' Kennedy
Con la muerte de Ted Kennedy acaba una saga que ha marcado en gran manera el devenir político de los Estados Unidos de América. Una saga peculiar de una familia combativa que refleja como pocas la historia del sueño americano. Y reconozco que siempre he sentido simpatía por los Kennedy. Por sus valientes posicionamientos políticos y por saber sobrevivir siempre a los múltiples escándalos en un país que no perdona los desvaríos en los asuntos de la moral. Es curioso, en Estados Unidos si algún político con pretensiones tiene un tropiezo moral o un exceso adictivo es enviado sin juicio ni defensa al fondo del pozo. Cualquier político, salvo los Kennedy, que han tenido en las faldas, el alcohol y las drogas su Biblia particular desde tiempos inmemoriales. Bostonianos convictos y confesos, irlandeses de origen y católicos profesos han sabido mantener siempre el espíritu rebelde e inconformista de la elitista Nueva Inglaterra. Desde que John Fitzgerald accediera al despacho oval de la Casa Blanca, los Kennedy siempre han sido una de las voces más limpias y claras de aquel país, al margen de coyunturas concretas. Ted era un claro ejemplo de ello. Ubicado en el ala izquierda del Partido Demócrata y con 45 años ganando su escaño en el Senado (que un Kennedy gane un escaño en el Senado por Boston es algo así como que Ana Urchueguia gane en Lasarte; un mero trámite) siempre ha predicado contra viento, marea, intereses y multinacionales para conseguir una sanidad pública para todos. El mejor homenaje que le podría hacer Obama es conseguirlo.
lunes, 24 de agosto de 2009
Úlcera
Tres años con Plutón fuera del Sistema Solar y acabo de descubrir donde se aloja Patxi López desde que hace 100 días fuese investido lehendakari. Pero no un lehendakari cualquiera no, sino el primer lehendakari con mayúsculas, como repite hasta la saciedad la prensa capitalina, y la local del grupo capitalino, con una unidad de criterio y argumentos rayando en lo chabacano y en el que sólo coinciden para glosar alguna hazaña de La Roja. A los periodistas nos resulta divertido ver como medios de comunicación que se apuñalan a diario, con técnicas propias de Primera Plana de Billy Wilder, al escuchar la sola mención de la joven promesa de Portu sustituyen los navajazos en el cuello por los piquitos en el morro. Enternecedor. Ayer, en esa multientrevista mundial, el periódico más anti-PSOE que ha parido la piel de toro le daba un épico titular de "Le hemos dado la vuelta a la tortilla". ¿A qué tortilla, Patxi? Además, sin ánimo de ofender, yo siempre que le doy la vuelta a la tortilla me sale un lado básicamente igual. Te tiraste varios meses poniendo a parir a Ibarretxe, y con razón, sobre que los vascos necesitábamos menos consultas y más soluciones a los problemas de las cosas de comer. Llevas cien días a las ordenes de los portadistas de los periódicos de Madrid retirando carteles que luego vuelven a poner para que los vuelvas a quitar antes de que los vuelvan a poner. Aquí hay un paro que no para de crecer, una vivienda por las nubes, unos arrantzales que no pescan, unos baserritarras a los que les chulean los precios y mil historias más a las que hay que meter mano y sólo se te ocurre pactar con la derecha. Me queda el consuelo de las úlceras que estás generando a las gentes de izquierda de las Casas del Pueblo. Triste consuelo.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Óscar Pérez
Reconozco que no sé nunca cómo afrontar las tragedias en la montaña. Me superan por completo. Desfilar en plena adolescencia tras los ataúdes de dos amigos fallecidos mientras hacían alpinismo o llegar a portar esos mismo ataúdes en el caso de otros dos en la misma época fallecidos en un alud supongo que acaba por marcar. La agonía radiada de Atxo Apellaniz en el K-2, mientras Juanjo San Sebastián se dejaba ocho dedos en el intento de arrastrarlo como fuera, destapó toda la épica del deporte con mayúsculas. Aquel que poco tiene que ver con el reconocimiento ajeno y mucho con la búsqueda de la libertad en su plenitud absoluta. El año pasado me volvió a tocar de cerca cuando Iñaki Ochoa de Olza se quedaba para siempre en el Annapurna. Esta vez ha sido Óscar Pérez el que descansa en una repisa del Karakorum después de la sabia decisión de gentes que soñaron con lo que ya sabían de antemano que era imposible. Su colega de cordada, Alvaro Novellón, hizo lo imposible bajando a puro huevo hasta el base para buscar un helicóptero de los que no existen, de esos que suben hasta 6.300 metros. Óscar, que nació entre las cumbres del Valle de Tena, seguro que ha sabido en todo momento lo que le esperaba. Y eso es lo que no sé cómo se puede afrontar. El recurso fácil de las gentes es decir que mueren haciendo lo que les gusta. No es así. Es gente que desea con toda su alma no morir. Son pura vida. Aquellos que se atreven a vivir de la manera que los demás predicamos pero no nos atrevemos. Óscar, como se solía despedir Ochoa de Olza, salud y cielo azul.
jueves, 25 de junio de 2009
Lehendakari, un favor
Cincuenta y ocho días, con sus correspondientes 1.392 horas, es lo que dura la pesadilla de un joven estudiante de la UPV, nacido en Camerún, desde que una buena mañana de finales de abril fuera conducido a una comisaría, ante la vergüenza indisimulada de algunos de los policías que lo único que hace es honrarles, y enviado en un avión a su país natal en el que, precisamente, en estos momentos no le viene muy bien estar porque tenía exámenes en el campus donostiarra en donde trata de labrarse el futuro que le negaron en la puteada África. Sus colegas de clase, las gentes de la Uni y un grupo de religiosos en Camerún son los únicos que mantienen a flote la tabla de salvación. Pero quizás, a los que nos gustaría que hubiera aprobado o suspendido como todo Dios en la UPV después de haber hecho los exámenes, no hayamos reparado en un hecho vital que puede cambiar el rumbo no ya sólo de este caso en cuestión, sino de la propia marcha de la humanidad. Por si ustedes no se habían percatado de ello, tenemos un lehendakari no nacionalista, rabiosamente no nacionalista, el más no nacionalista de todos los no nacionalistas del planeta, como ya habrán tenido ocasión de escuchar unas cien mil veces en los últimos días a través de los cientos de altavoces no nacionalistas a su servicio que, hoy por hoy, son prácticamente todos (ya te joderán los fachas en el futuro, Patxi, que esto no dura siempre, ya sabes como son). Pues bien, lehendakari, aquí tienes un caso de libro para demostrar tu presunto no nacionalismo con el agravante a tu favor que, de momento, lo que pidas en Madrid te será concedido cuál si fueses emperador. Un ciudadano vasco (porque entiendo que entiendes que vascos son los que trabajan, estudian y viven aquí) llamado Armand Nong ha sido despojado de derechos básicos por una cuestión de nacionalismo furibundo que, aunque pregones lo contrario, no es el de los discursos sino el que tiene capacidad de legislar. Y no me cuentes la vaina de la burocracia, que una cosa es que sea un poco cabrón y otra muy distinta gilipollas.
jueves, 18 de junio de 2009
Benedetti, Otegi y el maldito opresor búlgaro
Creo que fue Benedetti el que dejó escrito aquello de que cuando nos aprendimos las respuestas nos cambiaron las preguntas. Otegi, y su marciano mundo colateral, se maneja en el raca-raca de las respuestas como pez en el agua, como lo demostró el otro día en su encuentro con el Follonero de Buenafuente (es curioso como ellos exigen permanente trascendencia a todo Dios por lo crudo del conflicto pero el baranda puede irse tranquilamente a hacer el mingafría a la tele). Lo ideal sería que ellos mismos, en un acto supremo de patriotismo, se plantearán cambiarse los esquemas, las prioridades morales, el patriotismo verdadero del construir lo posible frente al patrioterismo chusquero, cuartelero y cañi del símbolo, la pancarta, el uniforme y el grito en la manifa. Pero no parece que, por el momento, los últimos mohicanos de la resistencia vasca estén todavía lo suficientemente maduros para ejercer de patriotas. Habrá que cambiarles las preguntas y dejarnos de ese discurso vacío y programado desde Madrid sobre la consabida condena a la violencia. Habrá que preguntarles, por ejemplo, que nos cuenten con detalle el oscuro curriculum represor del obrero búlgaro al que ayer le jodieron el coche en Arrasate. ¿Y porqué a él? ¿Por trabajar en las obras de ese tren que él no usará pero vosotros si? ¿Por colaborar con las fuerzas represivas de Madrid y de Vitoria? ¿Y dónde esta el límite? ¿Sólo en joderle el coche o podemos llegar a tener un lamentable acontecimiento con algún obrero como el suceso ocurrido en diciembre en Azpeitia que, obviamente, el mundo de Otegi no desea (como no deseaba Bush la muerte de civiles en Irak)? ¿Merece la pena poner en pie un país (pueblo por pueblo, barrio por barrio) reventando el coche de un trabajador búlgaro? No sé, Otegi, se me ocurren unas mil preguntas pero intuyo que tendrías empolladas las mil respuestas. Esto cambiará el día en el que, en vuestro único acto de patriotismo decidáis a cambiaos las preguntas, que hace ya nueve años que cambiamos de siglo, camarada Arnaldo.
jueves, 11 de junio de 2009
Las 'velinas' de Berlusconi y la izquierda
Al final va a acabar por caerme bien. Cada día que pasa la monta más gorda. Yo, si fuera Berlusconi, el lunes, después de volver a arrasar en las urnas, me hubiera ido con 3.000 velinas tipo la Noemi Letizia al Coliseo y hubiera convocado a la prensa, mientras me aguantaba el descojono, para que se hubieran hartado a sacar fotos. Porque a lo del reportaje de El Pais no hay derecho; no se pueden sacar fotos tan borrosas. Dice el fotero que es porque él es un fotero serio, no un paparazzi cualquiera, y que buscaba la denuncia y no la calidad. Vamos a ver, alma cándida, cualquier fotero que se precie (Rober Capa, el que le saca las fotos a los platos combinados y mi sobrino con el móvil) ante esa situación se crece y saca bien a las muchachitas y no borrosas. Y si no sabes, pues no sabes. Y punto y un respeto a las gentes de Interviu. Y es que la izquierda, si es que existe, persevera una y otra vez en el error, además de recibir cada día menos votos porque la peña, que la tiene pequeña pero no es gilipollas, no quiere fotocopias y para dar dinero a los banqueros prefiere elegir a los de siempre en ese negociado, los fachas, que seguro que lo hacen mucho mejor. Por eso, la corrupción jamás va a afectar a la derecha. Jamás, como se ha demostrado en Italia, en Madrid, en Valencia o donde se tercie. Eso al votante de la derecha se la trae al pairo. Sus prioridades morales no suelen ir excesivamente relacionadas con lo de aprovecharse de lo público. Pero lo que clama al cielo es que pretendan desgastar a un presidente italiano de 73 años por un asunto con mujeres de 20. Vamos a ver, señores de la izquierda, estamos hablando de Italia, I-ta-li-a. Eso, en un país bañado por el Mediterráneo, no quita votos, jode, da. Da votos, y muchos. ¿No han estado los de El País nunca en Italia?¿No han visto a los italianos de veraneo por nuestras lindes? Parece mentira que todavía no conozcan el percal. Más de un comunista italiano, y de cien, le habrá votado tras pensar Joder con el Berlusconi, como se lo monta el cabrón. Ya lo decía mi abuelo; Primer artículo, conocer al personal.
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